viernes, 13 de marzo de 2015




Los padres proyectamos en nuestros hijos nuestras expectativas de la vida, nuestras frustraciones, nuestras etapas de la infancia o adolescencia sin resolver, nuestros "hubiera" y nuestras necesidades insatisfechas, esperando inconscientemente que ellos se conviertan en una extensión de nosotros mismos y que cierren esos asuntos inconclusos. 

SESIÓN DE PADRES, 5 de marzo 2015

Nos  planteamos que si el objetivo de nuestras vidas es estar bien con nosotros mismos (el corazón), lo externo deja de ser obsesivo y ya no importa tanto, lo que tiene que pasar, tiene que pasar.

Esto nos enseña a disfrutar de "hoy", el mañana ya vendrá, vivimos la vida sin enterarnos de nada.
Hay que VIVIR cada dia y no pasar volando.

Esto, escrito, parace muy fácil, pero ¿cómo podríamos conseguir hacerlo?: aprendiendo a afrontar las cosas pero sin querer CONTROLAR todo, incluidas las vidas de nuestros hijos/as.

El miedo que sentimos frente al problema de nuestros hijos/as, debemos combatirlo no con consejos, sino simplemente estando a su lado.

De esta manera (una vez más) no traspasaremos nuestras angustias.

Amapola.

Los cinco remordimientos

Bronnie Ware, de nacionalidad australiana, trabajó durante años escuchando a pacientes terminales. Su libro “The Top Five Regrets of the Dying” (Los cinco mayores remordimientos de los moribundos) nos acerca las cinco cosas que la gente se arrepiente no haber dado importancia en la vida

SESION DE PADRES, 26 de febrero 2015

Hoy ha sido una sesión dura, de esas que son agotadoras mentalmente.

Hemos recibido a una pareja de padres nuevos y desde aquí les damos la bienvenida y aunque esto no es la alegría de la huerta, les decimos que con paciencia y humildad, encontrarán muchas cosas nuevas que les abrirá el camino para mejorar y sobre todo para ser menos infelices.

Han llegado como llegamos todos: angustiados, inseguros y muy muy doloridos de corazón.

Después de expresarles entre todos, que es mejor actuar desde el cariño y que la comunicación es importantísima entre todos los componentes de la familia, Rosa nos propone hacer una ronda en la que expresemos nuestras angustias, lo peor que pensemos con respecto a la enfermedad de nuestras hijas, lo que nos machaca una y otra vez y no nos deja avanzar.

Ha sido duro, produce mucha angustia, pero una vez escupido el mal viene el relax.

Creo que el mayor miedo, de la mayoría de nosotros, es creer que nuestras hijas nunca van a poder llevar una "vida normal" (entendiendo por normal lo que esta sociedad nos pide).

Al final de la sesión Rosa nos recomienda "serenidad y tranquilidad" para poder llevarlo mejor y no angustiarnos porque sino nuestras hijas se angustiarán.

"Acepta tus miserias y te encontrarás a ti mismo"

Curiosamente cuando hemos salido de la sesión, la temperatura de la calle había bajado unos cuantos grados.......


Amapola




SESION DE PADRES (II) 26 de febrero de 2015

Jueves 26 de febrero de 2015

Hoy en el grupo hemos contado con dos nuevos padres.

Ha sido una terapia interesante y dura.
Se plantea por uno de los padres,el miedo, el desánimo al considerar que la enfermedad es algo del que nunca saldrán.

Comenta Rosa, que además de la relajación, en ocasiones se necesita hablar con dureza...enfrentarnos a lo que duele, para que aflore la serenidad.

Basándonos en el miedo a la cronicidad de la enfermedad, cada padre ha ido sacando sus sentimientos de angustia ante esta posibilidad.

Parece que empezamos a saber la teoría, incluso a ponerla en practica, pero tal vez seguimos escondiendo sentimientos...en nuestro caso de miedo al fracaso, a que esto no termine nunca...
Y hoy muchos hemos hecho esa limpieza interior. Nos hemos enfrentado a nuestros miedos, a nuestras limitaciones, a nuestros errores e imperfecciones...a nuestra vulnerabilidad.

Pienso, que es bueno que nuestros hijos conozcan esta vulnerabilidad.
Siempre vivimos con la careta del" todo esta bien", "del padre que conoce todas las respuestas". Hemos actuado con ellos intentando siempre sacarles del bache, poniendo paños de agua caliente, como plañideras de sus estados de animo, de psicólogos,sin título, que lo que conseguíamos era afianzarles más en su enfermedad. Cuando lo que necesitaban era ponerse delante del precipicio y enfrentare a el...son ellos los que tienen que dar el salto.

Y como siempre..." VER, OÍR Y CALLAR" y conseguir trasmitir SERENIDAD y NORMALIDAD.

El anillo del Rey


Hoy un cuento...

Una vez un rey citó a todos los sabios de la corte, y les informó:

- "He mandado hacer un precioso anillo con un diamante, con uno de los mejores orfebres de la zona. Quiero guardar, oculto dentro del anillo, algunas palabras que puedan ayudarme en los momentos difíciles. Un mensaje al que yo pueda acudir en momentos de desesperación total. Me gustaría que ese mensaje ayude en el futuro a mis herederos y a los hijos de mis herederos. Tiene que ser pequeño, de tal forma que quepa debajo del diamante de mi anillo".

Todos aquellos que escucharon los deseos del rey, eran grandes sabios, eruditos que podían haber escrito grandes tratados… pero ¿pensar un mensaje que contuviera dos o tres palabras y que cupiera debajo de un diamante de un anillo? Muy difícil. Igualmente pensaron, y buscaron en sus libros de filosofía por muchas horas, sin encontrar nada en que ajustara a los deseos del poderoso rey.

El rey tenía muy próximo a él, un sirviente muy querido. Este hombre, que había sido también sirviente de su padre, y había cuidado de él cuando su madre había muerto, era tratado como la familia y gozaba del respeto de todos.

El rey, por esos motivos, también lo consultó. Y éste le dijo:

- “No soy un sabio, ni un erudito, ni un académico, pero conozco el mensaje”

- "¿Como lo sabes preguntó el rey”?

- “Durante mi larga vida en Palacio, me he encontrado con todo tipo de gente, y en una oportunidad me encontré con un maestro. Era un invitado de tu padre, y yo estuve a su servicio. Cuando nos dejó, yo lo acompañe hasta la puerta para despedirlo y como gesto de agradecimiento me dio este mensaje”.

En ese momento el anciano escribió en un diminuto papel el mencionado mensaje. Lo dobló y se lo entregó al rey.

- “Pero no lo leas", dijo. "Mantenlo guardado en el anillo. Ábrelo sólo cuando no encuentres salida en una situación”.

Ese momento no tardó en llegar, el país fue invadido y su reino se vio amenazado.

Estaba huyendo a caballo para salvar su vida, mientras sus enemigos lo perseguían. Estaba solo, y los perseguidores eran numerosos. En un momento, llegó a un lugar donde el camino se acababa, y frente a él había un precipicio y un profundo valle.

Caer por el, sería fatal. No podía volver atrás, porque el enemigo le cerraba el camino. Podía escuchar el trote de los caballos, las voces, la proximidad del enemigo.

Fue entonces cuando recordó lo del anillo. Sacó el papel, lo abrió y allí encontró un pequeño mensaje tremendamente valioso para el momento...

Simplemente decía “ESTO TAMBIEN PASARÁ”.

En ese momento fue consciente que se cernía sobre él, un gran silencio.

Los enemigos que lo perseguían debían haberse perdido en el bosque, o debían haberse equivocado de camino. Pero lo cierto es que lo rodeó un inmenso silencio. Ya no se sentía el trotar de los caballos.

El rey se sintió profundamente agradecido al sirviente y al maestro desconocido. Esas palabras habían resultado milagrosas. Dobló el papel, volvió a guardarlo en el anillo, reunió nuevamente su ejército y reconquistó su reinado.

Ese día en que estaba victorioso, en la ciudad hubo una gran celebración con música y baile…y el rey se sentía muy orgulloso de sí mismo.

En ese momento, nuevamente el anciano estaba a su lado y le dijo:

- “Apreciado rey, ha llegado el momento de que leas nuevamente el mensaje del anillo”

- “¿Qué quieres decir?”, preguntó el rey. “Ahora estoy viviendo una situación de euforia, las personas celebran mi retorno, hemos vencido al enemigo”.

- “Escucha”, dijo el anciano. “Este mensaje no es solamente para situaciones desesperadas, también es para situaciones placenteras. No es sólo para cuando te sientes derrotado, también lo es para cuando te sientas victorioso. No es sólo para cuando eres el último, sino también para cuando eres el primero”.

El rey abrió el anillo y leyó el mensaje... “ESTO TAMBIEN PASARÁ”

Y, nuevamente sintió la misma paz, el mismo silencio, en medio de la muchedumbre que celebraba y bailaba. Pero el orgullo, el ego había desaparecido. El rey pudo terminar de comprender el mensaje. Lo malo era tan transitorio como lo bueno.

Entonces el anciano le dijo:

- “Recuerda que todo pasa. Ningún acontecimiento ni ninguna emoción son permanentes. Como el día y la noche; hay momentos de alegría y momentos de tristeza. Acéptalos como parte de la dualidad de la naturaleza porque son la naturaleza misma de las cosas.”

SESIÓN DE PADRES ,19 de febrero 2015

Empezamos la sesión intentando hacer unos minutos de meditación, para pasar a preguntarnos cómo vivimos los "problemas"del día a día de nuestras vidas.

Pablo D'Ors en su libro "Biografia del silencio" nos dice: "El verdadero problema son nuestros falsos problemas. En realidad, no hay ningún problema en absoluto. No tenemos -ni mucho menos somos- un problema.
Los problemas nos gustan porque nos dan la impresión de que gracias a ellos  podremos ser."

- Llegamos a la conclusión de que, por ahora, los problemas existen pero dependiendo de la ideología que tengas respecto a la "vida" y de la amplitud de miras, ocuparan el sitio que deben y no mas.

Creo que en este punto debe entrar una palabra fundamental: FLEXIBILIDAD
Flexibilidad vs. rigidez mental 

 Si somos capaces de ir abriendo nuestra mente, de flexibilizar nuestros pensamientos, podremos llegar a vivir los problemas, como es la enfermedad de nuestras hijas, de una manera menos dramática más normalizada y así ser menos infelices.

- Nos hemos dado cuenta de que por haber querido evitar los problemas a nuestros hijos, hemos creado un problema mucho mayor.

- Hablamos de cómo, en algunas ocasiones, hemos sustituido nuestras vidas por  sus vidas, de cómo sus éxitos eran los nuestros, de cómo poco a poco íbamos exigiéndoles cada vez más.


Amapola

Cuando no te agarras a nada...VUELAS

Hemos creído que nuestros problemas éramos nosotros, por eso nos cuesta tanto abandonarlos. Tememos perdernos, pero es que debemos perdernos. Cuando no nos agarramos a nada volamos.

Todo problema no es a fin de cuentas más que una idea que yo tengo sobre determinadas situaciones...

La formula es tomar las cosas como son, no como nos gustarían que fueran. No hay que nadar en contra de la corriente de la vida, sino a su favor. Ni siquiera hay que nadar. Basta abrirse de brazos y dejarse llevar...
( Pablo d' Ors)

VER, OIR Y CALLAR (pero con alegria)


Quizás es el lema que mejor defina nuestra actitud (como padres), frente a la  de nuestras hijas/os.

Ver = doler - respirar - callar - acompañar

Oir = escuchar - respirar - callar - acompañar


Siempre ACOMPAÑAR,  siempre hacer de soporte aunque estemos tambaleándonos, siempre ir en paralelo, NUNCA  en perpendicular.

Amapola.


SESIÓN FAMILIAS, 13 de febrero 2015

Se habla de la importancia de la intimidad. 
Intimidad en lo material, cuarto, objetos personales... e intimidad en lo personal. 
No hablar sobre la enfermedad o situaciones de los hijos  a otros, y menos sin su consentimiento. 
Respetar sus sentimientos, sus momentos de apatía ...y no exigir explicaciones cuando ellos no se encuentran con fuerzas para hablar.

La ansiedad que nosotros transmitimos crea mas ansiedad en ellos. Se sienten observados y juzgados, sobre todo en su relación con la comida. Esto agrava el problema. Necesitan más normalidad y que TODO no este dominado por la enfermedad.
Cuanto más normalidad ven en la familia menos piensan en su problema y más fácilmente salen de sus miedos y angustias.

Se terminó con la lectura de algunos capítulos del libro "BIOGRAFÍA DEL SILENCIO" (Pablo D' Ors)
Resumen de lo leído:
Nos pasamos la vida manipulando cosas y personas para que nos complazcan. "Me gusta, no me gusta"
Huyendo de lo negativo...lo que nos disgusta tiene derecho a existir.
Estar atento a las sensaciones, vivir en contacto con uno mismo (ser contemplativo)
Estos momentos nos hacen ver quienes somos en realidad y para que estamos aquí.
La meditación nace de la entrega, de recibir lo que la vida nos da..."hacer no haciendo"

El respeto es el primer signo del amor.
No juzgarme y censurarme; la simple observación es eficaz para el cambio. En lugar de juzgar, afrontar las cosas.
Pensamos mucho la vida, pero la vivimos poco.
Cuanto más llenamos la cabeza de palabras, mayor es la necesidad de vaciarla para dejarla limpia.

Una sonrisa es más eficaz que cualquier censura.

La tristeza está también para nuestro crecimiento. Aceptar el mal. Aceptar lo desagradable lo hace menos desagradable.
Para conectar con el dolor hay que parar, abandonarse, no ponerse metas...solo estar ahí. El dolor es nuestro gran maestro...

HE APRENDIDO...

he aprendido

- he aprendido que ayudar y cuidar no es quitar independencia.

- he aprendido que mi experiencia de madre viene de mi experiencia de hija...no quise cometer los errores que critique a mis padres... y he caído en otros.

- he aprendido a perdonar a mis padres, ellos hicieron lo mejor para mi. Y sus errores no son de ellos ...son míos.                            

- he aprendido que lo mejor para mis hijas, tal vez era lo mejor para mi, ...no para ellas.

- he aprendido a juzgar menos.

- he aprendido que felicidad es estar a gusto con la vida y hacer aquello con lo que disfrutamos. Que títulos en la pared no siempre sirven...mas, cuando no es lo que te hace feliz.

- he aprendido a quererme, con mis defectos y virtudes.

- he aprendido que en ocasiones nos preocupamos por cosas que ni siquiera ocurren.

- he aprendido a dar mi opinión y que la opinión  equivocada de otros no me duela...Y si es verdadera ...a aceptarme y mejorar si es posible

- he aprendido a dormir cuando mis hijas están fuera de casa.

- he aprendido que no es bueno proteger y evitar el dolor. Es negativo encerrar al ser querido en un "palacio" donde todo sea positivo.

- he aprendido a escuchar y a no dar soluciones...son ellas las que tienen que encontrarlas.

- he aprendido que nadie es perfecto. Que en la imperfección, en los errores, esta la base del crecimiento.

- he aprendido que el mejor día es hoy.

- he aprendido que no es hora buscar culpables...sino soluciones. 

- he aprendido una gran palabra...   ACEPTACIÓN.