Empezamos la sesión intentando hacer unos minutos de meditación, para pasar a preguntarnos cómo vivimos los "problemas"del día a día de nuestras vidas.
Pablo D'Ors en su libro "Biografia del silencio" nos dice: "El verdadero problema son nuestros falsos problemas. En realidad, no hay ningún problema en absoluto. No tenemos -ni mucho menos somos- un problema.
Los problemas nos gustan porque nos dan la impresión de que gracias a ellos podremos ser."
- Llegamos a la conclusión de que, por ahora, los problemas existen pero dependiendo de la ideología que tengas respecto a la "vida" y de la amplitud de miras, ocuparan el sitio que deben y no mas.
Creo que en este punto debe entrar una palabra fundamental: FLEXIBILIDAD
Flexibilidad vs. rigidez mental
Si somos capaces de ir abriendo nuestra mente, de flexibilizar nuestros pensamientos, podremos llegar a vivir los problemas, como es la enfermedad de nuestras hijas, de una manera menos dramática más normalizada y así ser menos infelices.
- Nos hemos dado cuenta de que por haber querido evitar los problemas a nuestros hijos, hemos creado un problema mucho mayor.
- Hablamos de cómo, en algunas ocasiones, hemos sustituido nuestras vidas por sus vidas, de cómo sus éxitos eran los nuestros, de cómo poco a poco íbamos exigiéndoles cada vez más.
Amapola
Pablo D'Ors en su libro "Biografia del silencio" nos dice: "El verdadero problema son nuestros falsos problemas. En realidad, no hay ningún problema en absoluto. No tenemos -ni mucho menos somos- un problema.
Los problemas nos gustan porque nos dan la impresión de que gracias a ellos podremos ser."
- Llegamos a la conclusión de que, por ahora, los problemas existen pero dependiendo de la ideología que tengas respecto a la "vida" y de la amplitud de miras, ocuparan el sitio que deben y no mas.
Creo que en este punto debe entrar una palabra fundamental: FLEXIBILIDAD
Flexibilidad vs. rigidez mental
Si somos capaces de ir abriendo nuestra mente, de flexibilizar nuestros pensamientos, podremos llegar a vivir los problemas, como es la enfermedad de nuestras hijas, de una manera menos dramática más normalizada y así ser menos infelices.
- Nos hemos dado cuenta de que por haber querido evitar los problemas a nuestros hijos, hemos creado un problema mucho mayor.
- Hablamos de cómo, en algunas ocasiones, hemos sustituido nuestras vidas por sus vidas, de cómo sus éxitos eran los nuestros, de cómo poco a poco íbamos exigiéndoles cada vez más.
Amapola
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