jueves, 26 de marzo de 2015
SESIÓN PADRES, 26 de marzo 2015
El inicio del trastorno de nuestros hijos ha sido la sensación de incapacidad que les hemos transmitido. Los padres estamos permanentemente esperando a que se caigan para poder ayudarles. Da igual los datos que tengamos, nuestro concepto de ellas es que lo van a hacer mal y las tenemos que salvar. ¿Por qué la relación con nuestras hijas tiene que ser cuidarlas?
Les hemos transmitido la visión de los errores como fracaso y a ver todo de una manera catastrófica. Las hemos protegido, cuidado y DOMINADO. Sólo han encontrado su identidad controlando la comida. Los padres tenemos que fomentar la seguridad en nuestros hijos para que puedan salir adelante pos sí solos y sin embargo tenemos una relación fusional con ellas. Nos comemos a nuestras hijas. Ellas no tienen identidad: tienen la nuestra.
Estamos obsesionados con detectar en ellas los problemas, la tristeza. ¿Porqué podemos nosotros tener malos días y estar tristes y ellas no?
¿Por qué pensamos que el cariño no está cuando hay distancia y lo vivimos como un desapego y con angustia?
Hay que apoyar las cosas positivas y nosotros siempre apoyamos y nos fijamos en lo negativo. Estamos permanentemente angustiados porque no van a saber, porque no van a poder y al final se cumple la profecía. Cada vez que les decimos lo que hacen mal, las destruimos. Vamos a pensar que igual hacen algo bien sin nuestra ayuda.
En general los varones han adoptado con la paciente el papel de taxista y no sólo en sentido literal sino en sentido más amplio: les echamos gasolina, les hacemos la matrícula de la universidad…., pero emocionalmente estamos ausentes. Todo te lo hago, pero de emociones nada. El padre ausente.
Hoy se han incorporado unos padres nuevos y sobre todo para ellos destacar tres aspectos fundamentales que los veteranos deberíamos de saber ya:
1.- No me relaciono con los síntomas: VER, OIR, CALLAR y RESPIRAR ( o RESOPLAR). Pensar en positivo: una menos que nos queda por pasar.
2.- Estructurar los límites: tenemos una relación fusional con nuestras hijas
3.- ¿Cómo vamos a enseñarles a cuidarse si nosotros no nos cuidamos?
Hemos hecho un poco de meditación y hemos terminado con la respiración: 6 veces respiraciones en tres tiempos: inspirar (contando hasta 4), mantener el aire (contando hasta 16) y expirar (contando hasta 8). Por cierto, yo lo hacía mal.
B.
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