lunes, 20 de abril de 2015

SESIÓN DE PADRES, jueves 16 de abril de 2015


Se comentó un poco la reunión conjunta de padres e hijos del martes anterior. La finalidad de estas reuniones es profundizar sobre cómo pueden los padres facilitar y favorecer la recuperación de los hijos y viceversa. En estas reuniones, aunque sean familiares, no es necesario asistir con el hijo o el padre y están abiertas a cualquier paciente o familiar. 
Las pacientes se han sentido muchas veces oprimidas por todos: los padres, los de la bata blanca... Ellos lo tienen asumido y por eso se sentaron el martes anterior en el suelo, rodeados de los que representan ¿la autoridad?
Trabajamos el poder y no la autoridad, Normalmente la gente la autoridad no la respeta, respeta el poder y el dominio.
Tratamos a las pacientes como si no pudieran tener ninguna adversidad y tienen que acostumbrarse a soportar la presión y los límites.
Nosotros no nos hemos cuidado, no nos hemos dado derechos, no nos hemos escuchado y no hemos podido, por tanto, enseñarlas a cuidarse. ¿Cómo van a respetarme si yo no me he respetado nunca? Con ellas sí, pero con el resto no. Nos hemos dejado aplastar por la familia durante generaciones y no ha importado y nuestras hijas se han revelado, pero no con coraje sino a través de la enfermedad.
Decimos auténticas burradas y las hacemos sentir mal, cuando les decimos todo lo que hacemos por ellas, de nuestros sacrificios…..Para evitar decir esas cosas no hay que ir exclusivamente a la contención, sino llegar hasta el fondo y ver qué es lo que tengo que cambiar para que no me salga decir esas cosas.
Si nuestras hijas logran enfrentarse a nosotros y se espabilan con nosotros, lograrán no someterse en un futuro a su jefe o a su novio. Hay que verlo como algo positivo en vez de pensar que están deshaciendo la familia, porque el individuo en nuestra familia no existe, lo que existe es la familia.
Se habló también del “voyeurismo”: ¿Para qué queremos conocer las miserias humanas? Tenemos que plantearnos si realmente ciertas informaciones nos van a servir para ayudar a nuestras hijas. ¿Para qué nos tenemos que meter en los síntomas? No tenemos que saber cómo lo hacen, nosotros no podemos cambiarlo, (esta información es para el médico). Nos tiene que preocupar su sufrimiento. Intentando cotillear la suciedad no las vamos a ayudar. Lo que ve el ojo es lo que alimenta el cerebro. Los sabios dicen que siempre que veas algo negativo en una persona busques algo positivo de esa persona y eso equilibrará tu vida.
Tenemos que apoyar, comprender y escuchar a los hijos, intentando estar bien nosotros para que a su vez ellos puedan estarlo. 

B.