SESION DEL 15 DE OCTUBRE DE 2015
Empieza la sesion una madre agradeciendo que, con mucha satisfacción, ha descubierto su papel protector, y por tanto negativo, sobre su hija. Aqui resaltaria lo importante que es ir descubriendo poco a poco aquello que hemos hecho "mal" con nuestros hijos, pero sobre todo lo importante que es sentirlo sin culpabilidad.
Deshacerte del lastre de la culpabilidad te hace ver y comprender mejor lo que va viniendo a continuación.
Seguimos hablando de los relaciones familiares, de como nuestros hijos se convierten en chivos expiatorios de nuestras frustraciones, de como canalizamos a través de ellos nuestras insatisfacciones.
Hablamos de la envidia que las madres, en ocasiones, sentimos por nuestras hijas, cosa que a muchas de nosotras nos cuesta comprender todavia y que creo que está un poco en consonancia con lo que hemos hablado de las insatisfacciones.
Nuestra terapeuta nos indica como se desarrolla en este trastorno una hipersensibilidad al cuerpo y en muchas ocasiones hipocondria. Como cualquier trastorno obsesivo compulsivo (TOC) tienen que exponerse y resolver.
Debemos buscar lo autentico en las relaciones familiares, no tapar las cosas para que parezca que todo funciona de maravilla. Si en nuestras familias hay problemas hay que ser capaces de verlos primero y despues resolverlos, porque sino saldrán a través de nuestras hijas. (MUY DIFICIL!!!!).
Por eso la terapia no consiste en obedecer sino en aprender a tomar decisiones, nuestras decisiones, y poder hacer cambios.
Cuando no eres capaz de tomar tus decisiones, acertadas o no, y son otros los que lo hacen por ti, tu autoestima se va debilitando cada vez más y esto , tan nefasto, se lo vamos trasmitiendo a nuestras hijas.
(Quién dijo que esto era un camino de rosas?. Pero lo importante es que estamos aquí, intentando encontrar de vez en cuando, algun pétalo que nos perfume un poco el camino tan arduo).
miércoles, 21 de octubre de 2015
SESION DEL 8 DE OCTUBRE 2015
Después de pasar el verano descansando, nuevamente iniciamos las sesiones de terapia , por tanto tenemos que dar la bienvenida a padres nuevos con problemas comunes al resto.
Empezamos comentando la falta de paciencia por parte de algunas pacientes que quieren el alta sin haber hecho el recorrido para ir mejorando, sin haber aceptado su propio cuerpo que es lo esencial.
Sino realizan este recorrido y tienen alguna pega a lo largo de su vida, volverán a caer en el trastorno. Tienen que comprender que este recorrido es fundamental, hay que trabajar el desapego con la comida y las emociones.
Fundamental que entiendan la importancia de ir a terapia.
En este punto tambien hablamos del autoengaño, que no solo es cosa de las pacientes, sino que todos cuando nos equivocamos no lo aceptamos y nos engañamos a nosotros mismos.
Un padre nuevo habla del enfrentamiento de su hija con ellos, y todos comentamos que ésto aparece en la mayoria de los casos. En este momento aparece la pregunta de porqué debemos quedarnos quietos, y la respuesta es para que su angustia la resuelvan ellas y no la resolvamos nosotros.
Después de pasar el verano descansando, nuevamente iniciamos las sesiones de terapia , por tanto tenemos que dar la bienvenida a padres nuevos con problemas comunes al resto.
Empezamos comentando la falta de paciencia por parte de algunas pacientes que quieren el alta sin haber hecho el recorrido para ir mejorando, sin haber aceptado su propio cuerpo que es lo esencial.
Sino realizan este recorrido y tienen alguna pega a lo largo de su vida, volverán a caer en el trastorno. Tienen que comprender que este recorrido es fundamental, hay que trabajar el desapego con la comida y las emociones.
Fundamental que entiendan la importancia de ir a terapia.
En este punto tambien hablamos del autoengaño, que no solo es cosa de las pacientes, sino que todos cuando nos equivocamos no lo aceptamos y nos engañamos a nosotros mismos.
Un padre nuevo habla del enfrentamiento de su hija con ellos, y todos comentamos que ésto aparece en la mayoria de los casos. En este momento aparece la pregunta de porqué debemos quedarnos quietos, y la respuesta es para que su angustia la resuelvan ellas y no la resolvamos nosotros.
viernes, 3 de julio de 2015
¿Qué cuantos años tengo?
Se necesita mucho valor para amar a las mujeres marcadas por el pasado, aquellas de carácter fuerte pero de corazón bueno. Se necesita mucho amor para curar las heridas y las desilusiones.
Pero, sobre todo, se necesita ser inteligente, porque son tan maduras y tan experimentadas que ya no creen en lo que sienten, sino en lo que estés dispuesto a hacer por ellas.
Walter Riso
Ya no tenemos la figura de los 20 años, pues las piedras del camino han moldeado nuestro cuerpo. Nuestra mirada es cómplice, pues se ha formado durante años, permitiéndonos manejar el arte de amar a nuestros hijos, a nuestra pareja, a nuestros familiares y a nuestros amigos.
Acumulamos de manera perfecta la experiencia y la juventud, lo que nos hace dominar el arte y el manejo de nuestra esencia, sumando vida a los años que hemos disfrutado y que nos quedan por disfrutar.
Porque una mujer de más de 40 deja huella por dónde camina, haciéndose dueña de sus pasos. Siente que pisa fuerte, transmite seguridad en sí misma y ha logrado una estabilidad y un equilibrio emocional y personal que hipnotiza.
¿QUE CUÁNTOS AÑOS TENGO?
Tengo la edad en que las cosas se miran con más calma, pero con el interés de seguir creciendo.
Tengo los años en que los sueños se empiezan a acariciar con los dedos y las ilusiones se convierten en esperanza.
Tengo los años en que el amor, a veces es una loca llamarada, ansiosa de consumirse en el fuego de una pasión deseada. Y otras un remanso de paz, como el atardecer en la playa.
¿Qué cuántos años tengo? No necesito con un número marcar, pues mis anhelos alcanzados, las lágrimas que por el camino derramé al ver mis ilusiones rotas…
Valen mucho más que eso.
¡Qué importa si cumplo veinte, cuarenta, o sesenta!
Lo que importa es la edad que siento.
Tengo los años que necesito para vivir libre y sin miedos.
Para seguir sin temor por el sendero, pues llevo conmigo la experiencia adquirida y la fuerza de mis anhelos.
¿Qué cuantos años tengo? ¡Eso a quién le importa!
Tengo los años necesarios para perder el miedo y hacer lo que quiero y siento.
José Saramago
Los 40 y los 50 son un momento peculiar, en el que te encuentras entre dos generaciones que ponen en evidencia lo efímero de la vida, por eso nos damos cuenta de que hay que aprovecharla y conciliar nuestros mundos. Dejas de preocuparte por lo que pasó y por el que pasará para comenzar a disfrutar de lo que está pasando.
lunes, 22 de junio de 2015
“Durante toda mi vida he entendido el amor como una especie de esclavitud consentida.
Pero esto no es así: la libertad sólo existe cuando existe el amor. Quien se entrega totalmente, quien se siente libre, ama al máximo.
Pero esto no es así: la libertad sólo existe cuando existe el amor. Quien se entrega totalmente, quien se siente libre, ama al máximo.
Y quien ama al máximo, se siente libre. Pero en el amor, cada uno de nosotros es responsable por lo que siente, y no puede culpar al otro por eso.
Nadie pierde a nadie porque nadie posee a nadie.
Y esta es la verdadera experiencia de la libertad: Tener lo más importante del mundo sin poseerlo.”
En Once Minutos, de Paulo Coelho
sábado, 23 de mayo de 2015
Cuando me amé de verdad, por Charles Chaplin
Cuando me amé de verdad, comprendí que en cualquier circunstancia, yo estaba en el lugar correcto y en el momento preciso. Y entonces, pude relajarme. Hoy sé que eso tiene nombre… autoestima.
Cuando me amé de verdad, pude percibir que mi angustia y mi sufrimiento emocional, no son sino señales de que voy contra mis propias verdades. Hoy sé que eso es… autenticidad.
Cuando me amé de verdad, dejé de desear que mi vida fuera diferente, y comencé a ver que todo lo que acontece contribuye a mi crecimiento. Hoy sé que eso se llama… madurez.
Cuando me amé de verdad, comencé a comprender por qué es ofensivo tratar de forzar una situación o a una persona, solo para alcanzar aquello que deseo, aún sabiendo que no es el momento o que la persona (tal vez yo mismo) no está preparada. Hoy sé que el nombre de eso es… respeto.
Cuando me amé de verdad, comencé a librarme de todo lo que no fuese saludable: personas y situaciones, todo y cualquier cosa que me empujara hacia abajo. Al principio, mi razón llamó egoísmo a esa actitud. Hoy sé que se llama… amor hacia uno mismo.
Cuando me amé de verdad, dejé de preocuparme por no tener tiempo libre y desistí de hacer grandes planes, abandoné los mega-proyectos de futuro. Hoy hago lo que encuentro correcto, lo que me gusta, cuando quiero y a mi propio ritmo. Hoy sé, que eso es… simplicidad.
Cuando me amé de verdad, desistí de querer tener siempre la razón y, con eso, erré muchas menos veces. Así descubrí la… humildad.
Cuando me amé de verdad, desistí de quedar reviviendo el pasado y de preocuparme por el futuro. Ahora, me mantengo en el presente, que es donde la vida acontece. Hoy vivo un día a la vez. Y eso se llama… plenitud.
Cuando me amé de verdad, comprendí que mi mente puede atormentarme y decepcionarme. Pero cuando yo la coloco al servicio de mi corazón, es una valiosa aliada. Y esto es… saber vivir!
No debemos tener miedo de cuestionarnos… Hasta los planetas chocan y del caos nacen las estrellas.
Charles Chaplin.
viernes, 22 de mayo de 2015
Hoy leí esto y vino a mi cabeza la reunión de ayer...
Nadie va a retirar cada piedra que te encuentres en tu camino, al igual que nadie va a respirar por ti ni se va a ofrecer como voluntario para cargar tus penas o sentir tus dolores.
Tú mismo eres artífice de tu propia existencia y de cada paso que das.
No pongas en el bolsillo de los demás tu propia felicidad
Tú mismo eres artífice de tu propia existencia y de cada paso que das.
No pongas en el bolsillo de los demás tu propia felicidad
No concibas la idea de que para ser feliz en esta vida, es esencial encontrar una pareja que te ame o tener siempre el reconocimiento de tu familia.
Cultiva tu propia felicidad, siéntete responsable, maduro, toma conciencia de tus decisiones y de sus consecuencias, elige por ti mismo y no dejes nunca que tu bienestar, dependa siempre de corazones ajenos.
Promueve tu libertad y permite ser libres también a los demás Asume que la libertad, es la forma más plena, íntegra y saludable, de disfrutar de la vida, de entenderla en toda su inmensidad.No obstante, ello no impide que podamos establecer vínculos afectivos con otras personas, porque también ello forma parte de nuestro crecimiento personal. Saber amar y saber recibir amor.
Cultiva tu propia felicidad, siéntete responsable, maduro, toma conciencia de tus decisiones y de sus consecuencias, elige por ti mismo y no dejes nunca que tu bienestar, dependa siempre de corazones ajenos.
Promueve tu libertad y permite ser libres también a los demás Asume que la libertad, es la forma más plena, íntegra y saludable, de disfrutar de la vida, de entenderla en toda su inmensidad.No obstante, ello no impide que podamos establecer vínculos afectivos con otras personas, porque también ello forma parte de nuestro crecimiento personal. Saber amar y saber recibir amor.
Asume que las pérdidas van a sucederse tarde o temprano
La vida, las relaciones, e incluso las cosas materiales, terminan desvaneciéndose como el humo que se escapa de una ventana abierta o el agua fresca que resbala por nuestros dedos.
Las personas se irán, los niños crecerán, algunos amigos dejan de serlo y algunos amores se irán del calor de tu mano… hemos de aprender a asumirlo para afrontarlo con mayor integridad. Con mayor fuerza. Pero lo que nunca va a cambiar, es tu capacidad de querer. Y debes empezar siempre por ti mismo.
miércoles, 20 de mayo de 2015
SESION DEL 14 DE MAYO 2015
De la terapia de hoy destacaría dos cosas muy importantes:
La primera es que la mayoría de padres de este grupo reconocemos ya el control excesivo que hemos ejercido sobre nuestras hijas.
Y la segunda es que la terapia es COMPRENSION NO OBEDIENCIA, sino no nos servirá de nada.
Tenemos que ser capaces de encontrar el porqué de esta enfermedad, qué hay debajo de este comportamiento.
Sólo así llegaremos a realizar los cambios necesarios, entendiendo porqué lo debemos hacer y qué repercusiones tienen estos cambios en la vida de nuestras hijas.
Difícil?: Sí
Imposible?: No
Adelante!!!!!
La primera es que la mayoría de padres de este grupo reconocemos ya el control excesivo que hemos ejercido sobre nuestras hijas.
Y la segunda es que la terapia es COMPRENSION NO OBEDIENCIA, sino no nos servirá de nada.
Tenemos que ser capaces de encontrar el porqué de esta enfermedad, qué hay debajo de este comportamiento.
Sólo así llegaremos a realizar los cambios necesarios, entendiendo porqué lo debemos hacer y qué repercusiones tienen estos cambios en la vida de nuestras hijas.
Difícil?: Sí
Imposible?: No
Adelante!!!!!
martes, 12 de mayo de 2015
SESION DIA 7 DE MAYO 2015
Empezamos la sesión con relajación,¡¡¡que buena falta que nos hace!!!
Se comenta que nuestras hijas se relacionan más con las madres que con los padres, produciéndose en ocasiones una situación en la que las madres nos quedamos en medio sin saber muy bien qué hacer.
R.C. nos repite que ver, oir y callar pero solo para los síntomas.
Hablamos de los cambios, que no debemos esperarlos, porque si es así lo único que conseguimos es frustración.
Antes de los cambios hay una etapa que se llama precontemplación, y para llegar a los cambios a lo primero que debemos llegar es a la confusión.
Cada cambio que vayamos haciendo es importante entender porque debemos hacerlo, a qué nos conducirá ese cambio.
Creo que cuando empezamos a dudar de nuestra actuación, es el primer y más importante paso para empezar a cambiar nuestra relación con nuestros hijos.
Muchos padres hemos comprobado cómo se manifiesta en nuestras hijas una adolescencia tardía, fruto de no haberla pasado anteriormente.
Un padre manifiesta que lo primero en su vida es ayudar a su hija (¿dónde están nuetras vidas?).
R. dice que esta actitud es de prepotencia, del que no sabe (y no le dejamos aprender) al que sabe.
¿Nos relacionamos con nuestras hijas solo para ayudarlas?, ¿no sabemos disfrutar de nuestros hijas?.
Empezamos a reconocer que cuando nosotros somos autónomos nuestras hijas se hacen más autónomas.
Han venido unos padres nuevos y la madre comenta que necesita pautas de conducta para relacionarse con su hija: creo que ha venido al sitio equivocado.
Una buena frase: "La práctica hace el talento". Y nuestras hijas no saben esperar, lo quieren todo ya.
Fuera de la terapia oficial, en la otra, la que hacemos a la salida del hospital, comentamos el vértigo que sentimos cuando queremos poner límites del tipo: o trabajas o estudias, o te quedas en casa o te vas...... Porque será? Miedo a qué decidan y salgan de nuestra vida?.
Como dice muy sabiamente el Sr. Saramago, nuestros hijos son "el más preciado y maravilloso préstamo ya que son nuestros sólo mientras no pueden valerse por sí mismos, luego le pertenece a la vida, al destino y a sus propias familias"
miércoles, 6 de mayo de 2015
lunes, 4 de mayo de 2015
SESION DEL DIA 29 DE ABRIL 2015
En el inicio de la reunión un padre plantea que al empezar a relacionarse con su hija emocionalmente, tiene dudas de cómo ponerla los límites para su educación.
Se comenta que una cosa es la educación y otra bien distinta la enfermedad, los límites nada tienen que ver con la enfermedad.
Nuestra casa la gobernamos los padres, pero siempre teniendo en cuenta la identidad de cada una de las personas que viven en ella.
En muchas ocasiones, por decidir por ellas, las normas de convivencia se vuelven confusas. Tenemos que ayudar a nuestras hijas a sacar lo que ellas quieren, pero no hacérselo.
Nuestra terapeuta dice que "debajo de la bulimia hay mucha indecisión", no sabes parar de comer, no sabes qué hacer con tu vida.
Desde pequeñas no las hemos dejado desear nada, porque antes de que lo pidieran o lo sintieran ya se lo habíamos dado.
Se comenta que una cosa es la educación y otra bien distinta la enfermedad, los límites nada tienen que ver con la enfermedad.
Nuestra casa la gobernamos los padres, pero siempre teniendo en cuenta la identidad de cada una de las personas que viven en ella.
En muchas ocasiones, por decidir por ellas, las normas de convivencia se vuelven confusas. Tenemos que ayudar a nuestras hijas a sacar lo que ellas quieren, pero no hacérselo.
Nuestra terapeuta dice que "debajo de la bulimia hay mucha indecisión", no sabes parar de comer, no sabes qué hacer con tu vida.
Desde pequeñas no las hemos dejado desear nada, porque antes de que lo pidieran o lo sintieran ya se lo habíamos dado.
SESION DEL DIA 22 DE ABRIL 2015
Empezamos la reunión hablando de las cosas negativas que nos pasan en la vida, que no podemos ignorar la parte negativa de la vida porque si lo hacemos aparecen las patologías.
Por haber tapado todo lo negativo de la vida de nuestras hijas, por evitarlas sufrimiento ahora no tienen capacidad de adaptación para vivir la vida plenamente, lo bueno y lo malo.
Hablamos de lo importante que es la comunicación en nuestras familias, muchas veces por miedo no nos decimos las cosas.
Recordamos una vez más que no nos debemos relacionar con los síntomas, pero sin olvidarnos de los límites. Dos puntos importantísimos y tan difíciles de diferenciar en muchas ocasiones. De ahí que nos movamos siempre en una pura contradicción, unas veces, la decisión que tomamos nos sirve y otras veces la misma decisión no sirve.
Por último, y una vez más, comentamos que el objetivo de nuestros hijos no es el nuestro.
Por haber tapado todo lo negativo de la vida de nuestras hijas, por evitarlas sufrimiento ahora no tienen capacidad de adaptación para vivir la vida plenamente, lo bueno y lo malo.
Hablamos de lo importante que es la comunicación en nuestras familias, muchas veces por miedo no nos decimos las cosas.
Recordamos una vez más que no nos debemos relacionar con los síntomas, pero sin olvidarnos de los límites. Dos puntos importantísimos y tan difíciles de diferenciar en muchas ocasiones. De ahí que nos movamos siempre en una pura contradicción, unas veces, la decisión que tomamos nos sirve y otras veces la misma decisión no sirve.
Por último, y una vez más, comentamos que el objetivo de nuestros hijos no es el nuestro.
viernes, 24 de abril de 2015
PREGUNTAS... MENTIRAS
El otro día una joven de 18 años, con problemas TCA, comentaba esto:
- Por mi enfermedad tengo que faltar al colé muchos lunes...
Cuando mis compañeros me preguntaban, ¿por qué vas al medico?", contestaba con una mentira , tengo mononucleosis...
Ahora que me siento más segura contesto con un... no es tu problema".
Las personas que vivimos con pacientes TCA hablamos muchas veces de las mentiras de estas.
¿No será que somos nosotros, los familiares, los responsables de estas mentiras????
Todos mentimos cuando las preguntas invaden nuestra intimidad. ¿Entonces?... Pensemos un poco...
"El que pregunta lo que no debe, escucha lo que no quiere".
Feliz fin de semana
FIP
FIP
jueves, 23 de abril de 2015
miércoles, 22 de abril de 2015
LAS COMETAS (los hijos)
Finalmente vuelan. Necesitan más hilo y tú sueltas más y más, y sabes que muy pronto la bella criatura se desprenderá de la cuerda de salvamento que la ata y se elevara por los aires, como se espera que lo haga, libre y sola.
Y solo entonces te das cuenta de que has hecho bien tu trabajo.
Erma Bombeck
Ilustración Elly Mackay
lunes, 20 de abril de 2015
SESIÓN DE PADRES, jueves 16 de abril de 2015

Se comentó un poco la reunión conjunta de padres e hijos del martes anterior. La finalidad de estas reuniones es profundizar sobre cómo pueden los padres facilitar y favorecer la recuperación de los hijos y viceversa. En estas reuniones, aunque sean familiares, no es necesario asistir con el hijo o el padre y están abiertas a cualquier paciente o familiar.
Las pacientes se han sentido muchas veces oprimidas por todos: los padres, los de la bata blanca... Ellos lo tienen asumido y por eso se sentaron el martes anterior en el suelo, rodeados de los que representan ¿la autoridad?
Trabajamos el poder y no la autoridad, Normalmente la gente la autoridad no la respeta, respeta el poder y el dominio.
Tratamos a las pacientes como si no pudieran tener ninguna adversidad y tienen que acostumbrarse a soportar la presión y los límites.
Nosotros no nos hemos cuidado, no nos hemos dado derechos, no nos hemos escuchado y no hemos podido, por tanto, enseñarlas a cuidarse. ¿Cómo van a respetarme si yo no me he respetado nunca? Con ellas sí, pero con el resto no. Nos hemos dejado aplastar por la familia durante generaciones y no ha importado y nuestras hijas se han revelado, pero no con coraje sino a través de la enfermedad.
Decimos auténticas burradas y las hacemos sentir mal, cuando les decimos todo lo que hacemos por ellas, de nuestros sacrificios…..Para evitar decir esas cosas no hay que ir exclusivamente a la contención, sino llegar hasta el fondo y ver qué es lo que tengo que cambiar para que no me salga decir esas cosas.
Si nuestras hijas logran enfrentarse a nosotros y se espabilan con nosotros, lograrán no someterse en un futuro a su jefe o a su novio. Hay que verlo como algo positivo en vez de pensar que están deshaciendo la familia, porque el individuo en nuestra familia no existe, lo que existe es la familia.
Se habló también del “voyeurismo”: ¿Para qué queremos conocer las miserias humanas? Tenemos que plantearnos si realmente ciertas informaciones nos van a servir para ayudar a nuestras hijas. ¿Para qué nos tenemos que meter en los síntomas? No tenemos que saber cómo lo hacen, nosotros no podemos cambiarlo, (esta información es para el médico). Nos tiene que preocupar su sufrimiento. Intentando cotillear la suciedad no las vamos a ayudar. Lo que ve el ojo es lo que alimenta el cerebro. Los sabios dicen que siempre que veas algo negativo en una persona busques algo positivo de esa persona y eso equilibrará tu vida.
Tenemos que apoyar, comprender y escuchar a los hijos, intentando estar bien nosotros para que a su vez ellos puedan estarlo.
B.
domingo, 19 de abril de 2015
LECTURA ( querida mamá)
Querida mamá,
Yo tenía siete años cuando descubrí que eras gorda, fea y horrible. Hasta ese momento creía que eras preciosa, en cada sentido de la palabra. Recuerdo ponerme a mirar viejos álbumes y verte en fotos posando en la cubierta de un barco. Tu bañador blanco sin tiras era tan glamuroso, como si fuera el de una estrella de película. Cuando tenía la oportunidad sacaba ese bañador blanco que tenías bien escondido en el fondo del armario y me imaginaba con él cuando fuera más mayor y pudiera ponérmelo, cuando fuera como tú.
Pero todo cambió la noche en la que nos vestíamos para una fiesta y me dijiste, “mírate, tan flaca, guapa y encantadora. Y mírame a mí, gorda, fea y horrible”.
Al principio no entendía a qué te referías.
“No estás gorda”, te dije seria e inocentemente, y tú me respondiste: “sí cariño. Siempre he sido gorda, incluso cuando era una niña.”
En los siguientes días tuve algunas revelaciones dolorosas que han cambiado toda mi vida. Aprendí que:
- Debes estar gorda porque las madres no mienten.
- Estar gorda significa estar fea y horrible.
- Cuando crezca seré como tú y eso significará que seré gorda, fea y horrible.
Años más tarde miré hacia atrás a esta conversación y a las cientos de ellas que tuvimos después y que te maldijeron por no sentirte atractiva, segura y con valor. Porque, como mi primer y más influenciable modelo, me enseñaste a que creyera lo mismo sobre mí.
Con cada mueca cada vez que te mirabas en el espejo, con cada maravillosa dieta que iba a cambiar tu vida y con cada cucharada culpable de “realmente no debería”, aprendí que las mujeres tendrían que ser flacas para ser dignas y respetables. Las chicas deberán vivir así porque su gran contribución al mundo es su belleza física.
Al igual que tú, yo llevo toda mi vida sintiéndome gorda. ¿Cuándo se convirtió el estar gorda en un sentimiento? Y porque creía que estaba gorda, supe también que no valía nada.
Pero ahora que soy mayor y que también soy madre sé que culparte por odiar a mi cuerpo no ayuda y es injusto. Ahora entiendo que tú fuiste producto de una gran generación de mujeres a las que les enseñaron a detestarse.
Mira el ejemplo que te dió Nanna. A pesar de ser lo que se podría describir como una elegante fashion victim, ella se puso a dieta cada día de su vida hasta que se murió con setenta y nueve años. Solía ponerse maquillaje para recoger el correo por miedo a que alguien le viera la cara sin maquillar.
Recuerdo su respuesta compasiva cuando dijiste que papá te había dejado por otra mujer. Su primer comentario fue, “no entiendo por qué te ha dejado. Te cuidas, usas pintalabios. Tienes sobrepeso, pero no tanto”.
Antes de irse, papá tampoco calmaba el tormento que sentías por la imagen de tu cuerpo.
“Por favor, Jan”, le escuchaba decirte. “No es tan complicado. La energía interna contra la energía externa. Si quieres perder peso solo tienes que comer menos”.
Aquella noche durante la cena te ví poner en marcha aquella cura para perder peso que dijo papá sobre “energía interna, energía externa: por Dios, Jan, tan solo come menos”. Te serviste tallarines chinos. (¿Recuerdas como en los suburbios australianos de 1980 la combinación de carne picada, col y salsa de soja se consideraba lo mejor de la alta cocina exótica?) El resto de la comida estaba en los platos de los demás. Tú te serviste tus tallarines chinos en un plato pequeño.
Mientras te sentabas en frente de esa patética cucharada de carne picada, las lágrimas silenciosas corrían por tu cara. Yo no decía nada. Ni siquiera cuando tus hombros empezaron a agitarse por la angustia. Nadie te consoló. Nadie te dijo que dejaras de ser ridícula y que te pusieras un buen plato de comida. Nadie te dijo que te quería ni que eras lo suficientemente buena. Tus logros y tu valor, siendo profesora de niños con necesidades especiales y madre de tres hijos, fueron considerados insignificantes comparado con los centímetros de cintura que no podías perder.
Se me rompió el corazón al verte perder la esperanza y siento de verdad no haber ido en tu defensa. Ya había aprendido que era culpa tuya estar gorda. Incluso había escuchado a papá describir perder peso como un proceso “simple” al que todavía no podías enfrentarte. La lección: no merecías comida ni tampoco merecías compasión.
Pero me equivoqué, mamá. Ahora entiendo lo que se siente al crecer en una sociedad que le dice a la mujer que lo que realmente importa es la belleza, y que al mismo tiempo define un patrón de belleza que está completamente fuera de alcance. También conozco el dolor de interiorizar esos mensajes. Nos hemos convertido en nuestros propios carceleros e imponemos nuestro propio castigo por fallar para estar a la altura. Nadie es más cruel de lo que lo somos con nosotros mismos.
Pero esta locura tiene que acabar, mamá. Acabó contigo, acabó conmigo y acaba ahora. Nos merecemos algo mejor, mejor que pasarnos el día amargadas por pensamientos negativos sobre nuestro cuerpo deseando que fuera otro.
Y no se trata tan solo de ti y de mí. También está Violet. Tu nieta tan solo tiene tres años y yo no quiero que odie su cuerpo y que eso le lleve a suprimir su felicidad, su seguridad y su potencial. No quiero que Violet crea que su belleza es el valor más importante y que esta por lo tanto va a determinar cuánto vale. Cuando Violet nos observe para aprender a ser una mujer, necesitamos ser los mejores ejemplos. Necesitamos mostrarle con palabras y acciones que la mujer es lo suficientemente buena siendo simplemente como es. Y para que ella nos crea, tenemos que creer en nosotras.
Cuanto más mayores nos hacemos, a más gente amada perdemos por accidentes y enfermedades. Sus muertes siempre son trágicas y demasiado pronto. A veces pienso sobre lo que esos amigos y las personas que los querían hubiesen dado por permanecer más tiempo en un cuerpo sano. Un cuerpo que les hubiera permitido vivir un poco más. El tamaño de tus muslos o las líneas de tu rostro no importarían. Lo importante sería estar vivo y eso sería perfecto.
Tu cuerpo también es perfecto. Te permite aplacar una habitación con tu sonrisa e infectar a todos con tu risa. Te da brazos para abrazar a Violet y apretujarla hasta que ella empiece a reirse. Cada momento que pasamos preocupándonos por nuestros “defectos” físicos es un momento malgastado, una porción de vida preciosa que nunca tendremos de vuelta.
Permitámonos honrar y respetar nuestros cuerpos por lo que hacen y no por lo que son. Centrémonos en tener una vida saludable y activa, dejemos que nuestro peso caiga donde tenga que caer y mandemos nuestro cuerpo odiado en el pasado a donde pertenezca. Cuando de pequeña miraba aquella foto tuya con el bañador blanco, mis ojos inocentes de niña veían la verdad. Veían amor incondicional, belleza y sabiduría. Veían a mi madre.
Con amor, Kasey xx
miércoles, 15 de abril de 2015
DESCUBRIÉNDONOS
Poco a poco ella comenzó a cambiar.
Ya no era la niña alegre, cariñosa, con un punto de locura.
Permanecía horas, días, sin hablar. Hecha un ovillo en el
sillón. Y de pronto, nos dimos cuenta que eran dos los sillones ocupados... Y
la enfermedad empezó a llenarlo todo.
Hacía tiempo que sentía que algo no iba bien, presentía lo
que estaba pasando. Pero fui cobarde y justifique comportamientos
injustificados... Era más fácil permanecer en mi engaño.
Nunca olvidare la
cara de mi hija, cuando casi sin poder hablar, me contó por lo que estaba
pasando...Y llegaron los médicos, las rutinas, las dietas. Y por nuestra parte
los miedos, las culpas, los sentimientos
de fracaso.
Había que poner solución al problema...y llenamos sus
cabezas de palabras, proyectos,
soluciones, nos convertimos de nuevo es sus salvadores. Todo ello acompañado de miradas, miedos,
angustias...que pretendíamos disfrazar pero que llegaban a ellas y no hacían más
que aumentar la tensión. De nuevo un papel protector, donde todo se soluciona,
donde no tenía cabida el sufrimiento.
Cuantos errores que afianzaban más y más la enfermedad.
Y empezamos las reuniones de padres. Cada jueves llegábamos
a casa con un cargamento de experiencias, aprendizajes, y sobre todo
esperanzas...y también, porque no, con algún pinchazo en el corazón que luego
nos hacía ver la luz.
Y nos dimos cuenta que hay que vivir el ahora, sin
inquietudes ni prisas. Dando tiempo al tiempo, sin metas ni tiempos marcados.
Mi papel de madre entregada no servía...
Aprendí a vivir mi
vida y dejar que ellas vivieran la suya. No podía buscar mi felicidad en su
felicidad. Ellas son las que tienen que
decidir, las que tienen que equivocarse y triunfar, las que tienen que sufrir y
disfrutar. Porque esto es la vida y
esta...es su vida.
Me estoy dando cuenta también, de que cuanto más aprendo a
quererme, mejor es la situación en casa. Cuanto menos importancia doy a la
enfermedad, a los miedos que esta trae, mejor es la salud de mis hijas. Cuanta
más aceptación y sinceridad hay en nosotros, mejor es la convivencia y menores
los engaños.
Hablar desde el corazón, sin juzgar, entendiendo los
sentimientos y puntos de vista de cada uno. Cada miembro de la familia tiene su
identidad, su personalidad, sus ideales... Y el respeto es la base del
entendimiento.
Nuestro papel de padres que solucionan todas sus necesidades
termino. Ahora estoy ahí, y ellas lo saben, pero sin que se note mucho. Porque
es su momento, porque es su vida y porque tienen que hacer su camino.
jueves, 9 de abril de 2015
SESIÓN DE PADRES, jueves 9 de abril 2015
Rosa nos habla de la importancia que tiene la casa en su curación.
Es hora de cambios para que nada recuerde a los malos momentos.
Cambios de habitación, colores, cortinas, decoración... Un ambiente nuevo ayuda a la recuperación.
Se habla también de que cuando el enfermo empieza su recuperación y su cuerpo esta mas cuidado es justo cuando aparecen enfermedades, resfriados, granos, infecciones...
Su cuerpo ha buscado protegerse durante la enfermedad. Incluso hay una regresión a nivel sexual a la etapa de la infancia. Con la recuperación el cuerpo empieza a funcionar, regresa a la etapa en la que se vio paralizado, la adolescencia.
Otro de los temas que se abordan es el afán que tienen de buscar la felicidad en el trabajo, estudios, familia....En lugar de ser felices con lo que se hace y se tiene...vivir el momento, sin más...
Uno de las madres habla de la aprobación que su hija busca en ella. Es común que la seguridad que no encuentran en ellos la demanden en los otros, sobre todo en lo referente a su cuerpo. Es mejor no entrar en su juego, porque lo que conseguimos es relacionarnos con la enfermedad.
miércoles, 8 de abril de 2015
Desde mi silencio
Que difícil no poder decir "cura sana culito de rana lo que no se cura hoy se curara mañana" O como siempre cantaba la abuela "y no ha pasado nada..." Ya esas palabras mágicas no funcionan, ya no soy la súper madre que con un simple beso curaba heridas, echaba a los monstruos con caras destempladas, la que lo sabia todo y todo lo arreglaba...
FIP
Aquella súper madre es ahora una madre de carne y hueso, que sufre...pero calla, que mira...pero calla, que sabe de tus dolores...pero calla.
Pero quiero que sepas que esos silencios están siempre llenos de "te quieros".
Pero quiero que sepas que esos silencios están siempre llenos de "te quieros".
Ya mi papel de decidir por ti, o marcarte el camino, termino... Ahora te toca a ti, poco a poco, lo iras descubriendo, iras aprendiendo de tus errores, serás la que decida por que caminos quieres andar. Pero recuerda...siempre estaré a tu lado, para cuando necesites reír, llorar, hablar...
Se que hoy estas mal, que tal vez mis palabras te han dolido porque en ellas no has encontrado soluciones.
Porque las soluciones están en ti. Solo puedo tirarte un salvavidas, pero eres tu la que tienes que nadar.
Porque las soluciones están en ti. Solo puedo tirarte un salvavidas, pero eres tu la que tienes que nadar.
Desde mi silencio grito lo mucho que te quiero
FIP
martes, 7 de abril de 2015
Renacer
Siempre viví otras vidas, otros ideales, otros objetivos. Mis metas no eran mis metas, eran metas marcadas por otros, a los que intentaba agradar y no defraudar.
Mi "yo" era mas un "tu", " mi vida" era cada vez mas "su vida", "mi felicidad" era "su felicidad"
Poco a poco deje de existir para convertirme en una imagen creada por otros...
Estoy empezando a nacer...estoy dejando salir a ese "yo" escondido y me doy cuenta de que cuanto más le dejo actuar mejor es mi relación conmigo y con los demás.
Ser honesta conmigo, aprender de los errores, aceptar las limitaciones y virtudes, dejar de pensar en los "puede haber hecho", vivir plenamente el presente, disfrutar de las pequeñas cosas...y, por fin, aprender a quererme como soy.
FIP
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